lunes, 16 de junio de 2014

Tiempo de cambio.

   Al entrar en contacto con la relojería no sabía lo que me iba a encontrar. No sabía si iba a ser bueno o malo, era para mí un gran cambio ya que mis primeros contactos no fueron muy buenos.
   Cuando me regalaron mi primer reloj a una temprana edad me encanto, era mi primer reloj. Al poco tiempo se quedo sin pila, me aconsejo mi madre que lo llevara a la papelería de debajo de mi casa, a cambiar la pila. Cuando lo lleve y me la cambiaron, se me rompió a las horas y eso me marco demasiado ya que me habían roto mi primer reloj y me dije a mi mismo que no me compraría ningún reloj mas.
   A los años, después de estudiar joyería, entre en las filas de un gran almacen, era para mí un nuevo comienzo, un nuevo mundo. Cuando entre me mandaron a videojuegos, después de un tiempo y llegar a llevar el departamento, me propusieron subir a un nivel superior, me iban a mandar a joyería y relojería. Pensaba que joyería era muy bueno ya que era lo que había estudiado, pero relojería nunca lo había visto.
   Empezó un tiempo de cambios para mí. Cuando llegue me dejaron en relojería cuyo mundo nunca lo había visto, empecé a recopilar y a mirar información de relojes, cuando la información  que mis compañeros que me proporcionaron me parecía poco, empecé a hablar con el relojero que teníamos, encontrándome a un gran amigo y compañero.
    Día tras día me fue enseñando un mundo de precisión y elegancia, pudiendo a su vez, ayudarme a ser un gran vendedor, porque todo lo que él me enseñaba lo aplicaba a la venta, llegando a vender sin ningún problema y expresándome con soltura y buenos conocimientos, relojes de cuarzo o automáticos de cualquier característica o complicación, llegando a tener una cartera de clientes fieles y apasionado de este mundo.
    Poco después por motivos de recortes de personal me quede en el paro y me apunte a varios cursos entre ellos relojería. Cuando me llamaron para realizarlo no podía creerlo, iba a poder reparar, restaurar, limpiar, es decir devolver la vida a un reloj.
    Cuando conocí a mi profesor de relojería, no podía creerlo se auto llamo apasionado o mejor dicho con sus palabras, friki de la relojería. Día a día me ha enseñado a ver la relojería de otro punto de vista no como vendedor o cliente si no como relojero, aunque me queda un largo camino por delante lo recorreré con ganas y pasión. 
José Manuel Marrupe Pinto.
Alumno Curso Reparador de Relojes 2014

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